viernes, 15 de junio de 2012

Checkpoint rock, desde Palestina


 Título original: Checkpoint Rock: Canciones desde Palestina 
Año: 2009 
País: España
 Género: Documental
 Dirección: Fermín Muguruza, Javier Corcuera Guión: Fermín Muguruza, Javier Corcuera 
Duración: 72 min
 Idioma: Arabe, Hebreo con subs en español

 Es un motivo de orgullo comentar una producción propia de tanto calado, y que debería exhibirse por todas las pantallas del mundo para dar a conocer la vitalidad de la resistencia palestina frente a la cultura de la muerte que pretende imponer Israel en los territorios ocupados. La música se convierte en la metáfora ideal para recordar que un pueblo que canta no muere, porque mientras haya algo que transmitir el sentimiento de nación se mantendrá vivo en el corazón de cada refugiado. «Checkpoint Rock» es una lección de esperanza colectiva, de armonía interna frente a los ataques externos. Un magistral documental que aúna a la perfección la fuerza de la razón con la emoción contagiosa, provocando que el espectador no pueda permanecer impasible ante un espectáculo en el que la vida del artista peligra. Seguramente Fermin Muguruza y Javier Corcuera podrían hacer un segundo documental siguiendo las trayectorias de los participantes en «Checkpoint rock» y sus familias, mucho más aún de conseguir burlar la prohibición de filmar en Gaza. En el montaje acabado ya se alude a la suerte corrida por uno de los miembros del disperso cuarteto Ayman Pr y los suyos, con la muerte de su padre durante los últimos bombardeos. Pero como decía el poeta Mahmoud Darwish, alma mater e inspirador de la canción palestina, en su país todavía hay gente que muere de forma natural y no porque le quiten la vida de forma violenta. Es un lema regenerador recogido durante su entierro, con cuyas impresionantes imágenes se abre la película. Sus palabras fluyen desde ese momento por todo el metraje hasta culminar en el homenaje final, con un interpretación de Le Trio Joubran en la que estos virtuosos del «oud» parecen entrar en trance y llevarnos hasta el climax de la fusión total entre el texto y la música. «Checkpoint Rock» impacta mucho más que el trabajo previo de Fatih Akin «Cruzando el puente: Los sonidos de Estambul», porque en Palestina la música árabe se desarrolla en un contexto de pura supervivencia, y a nada que se traslade allí un estudio móvil de grabación se registran actuaciones llenas de verdad en las que surgen a cada paso las voces de la calle. La película abunda en testimonios mágicos, unos hablados otros cantados, aunque cuando se rapea ya no hay diferencia entre una cosa y otra. El portavoz del grupo de hip hop Dam parafrasea a Public Enemy, que decían que el rap afroamericano era la CNN de la calle, añadiendo que el rap palestino es la Al Jazeera de la calle. Este mensaje que parece un grito de protesta tiene también su vertiente cotidiana, que se vuelve más intimista gracias a la música, y así, en pleno recital instrumental de Habib Al-Deek se aprecian los ecos de los niños que juegan fuera de campo, componiendo un tan bello como conmovedor apunte del natural. No hay un solo minuto que sobre en «Checkpoint Rock», donde cada intervención está más que justificada, y eso diferencia el proyecto de Fermin Muguruza y Javi Corcuera de los que habitualmente se exhiben en las salas de cine. Cómo no enamorarse del descaro y la gracia innata de la raperita Safaa Arapiyat. Cómo no sobrecogerse con el sentido estribillo entonado por Shadi Al-Assi cuando dice «volveremos a nuestra tierra, volveremos a Jerusalén». Ellos tienen la paz, se la han robado. Basta con ver las imágenes del puerto de Acre, casi salidas directamente de un cuento de Las Mil y Una Noches. ¿Quién puede destruir tanta belleza? ¿Quién puede callar la expresión de un pueblo tan profundamente libre? Mikel INSAUSTI

Nosotros amamos la vida



NOSOTROS AMAMOS LA VIDA
Madmud Darwish

Nosotros amamos la vida cuando hallamos un camino hacia ella,
bailamos entre dos mártires y erigimos entre ellos un alminar de violetas o una palmera.

Nosotros amamos la vida cuando hallamos un camino hacia ella.

Robamos un hilo al gusano de seda para construir nuestro cielo y concluir este éxodo.
Abrimos la puerta del jardín para que el jazmín salga a las calles cual hermosa mañana.

Nosotros amamos la vida cuando hallamos un camino hacia ella.

Allá donde estemos, cultivamos plantas que crecen deprisa y recogemos mártires.
Soplamos en la flauta el color de la lejanía, dibujamos un relincho en el polvo del camino
y escribimos nuestros nombres piedra tras piedra. ¡Oh, relámpago! Ilumina para nosotros la noche, ilumínala un poco.

Nosotros amamos la vida cuando hallamos un camino hacia ella.


lunes, 11 de junio de 2012

Nostalgia de la luz


Dirección: Patricio Guzmán
País: Francia
Año: 2010
Duración: 90 min

Dir. Patricio Guzmán. Sección Oficial Festival de Cine 4+1. Edición 2011 Que la memoria es obstinada nos lo enseñó hace muchos años Patricio Guzmán: las huellas de la dictadura de Pinochet, aunque ocultas, escondidas e ignoradas, siguen ahí para quien quiera y sepa buscarlas. Sin rencores, y con el ánimo abierto, porque “recordar ayuda a construir el futuro”, como dijo el propio Guzmán en la presentación de su última película en el Festival de Cannes, el cineasta chileno ha vuelto a enfrentarse al legado siniestro de Pinochet con una de sus películas más luminosas, posible cima, hasta ahora, de una trayectoria de compromiso político y poético, personal y patriótico, con su memoria y la de todo su país. Patricio Guzmán viaja al norte de Chile, a las áridas tierras del desierto de Atacama, para poner en común dos puntos tan distantes en el espacio como cercanos en su trabajo con la memoria: la astronomía y la búsqueda de los cadáveres de los represaliados por la dictadura de Pinochet. Con sus telescopios gigantes, los astrónomos observan el pasado del cielo, la luz que emitieron unas estrellas que quizás ya ni existan, y a su lado, las madres y esposas de los desaparecidos rascan el suelo, miran lo más próximo, en busca también de la memoria del país y sus familias. Nunca la tierra había estado tan cerca de tocar el cielo. Nunca hubo tanta luz en una pantalla de cine. (Gonzalo de Pedro Amatria) 
VER DOCUMENTAL COMPLETO AQUÍ: 
http://www.filmdu.tv/nostalgia-de-la-luz/trackback/

domingo, 27 de mayo de 2012

A las cinco de la tarde





TÍTULO ORIGINAL Panj é asr (At Five in the Afternoon)
AÑO 2003
DURACIÓN 106 min.
PAÍS
DIRECTOR Samira Makhmalbaf
GUIÓN Samira Makhmalbaf, Mohsen Makhmalbaf
MÚSICA Reza Darvishi
FOTOGRAFÍA Ebrahim Ghafori, Samira Makhmalbaf
REPARTO Agheleh Rezaie, Abdolgani Yousefrazi, Razi Mohebi
PRODUCTORA Coproducción Irán-Francia
PREMIOS 2003: Cannes: Premio del Jurado y Premio del Jurado Ecuménico
GÉNERO Drama


Ver la película
http://www.webislam.com/videos/58057-a_las_cinco_de_la_tarde.html

Samira Makhmalbaf



  Samira Makhmalbaf tiene 18 años, es iraní y su ópera prima, "La pomme" (La manzana) cosechó gran cantidad de elogios en la última edición del Festival de Cannes. Los diarios franceses tenían un doble motivo de asombro: la calidad del film y el hecho de que la directora fuera casi una adolescente y la más joven seleccionada en los cincuenta y un años de vida que lleva el Festival. Cierto es que a Samira, la pasión por el cine le viene en los genes. Hija del realizador Mohsen Makhmalbaf, a los ocho años ya había actuado en un film de su padre y a los quince abandonó el colegio para hacer cursos en una escuela privada de cinematografía. Talento, evidentemente no le falta: su primer largometraje fue elegido para la sección oficial no competitiva "Un certain regard", en el Festival de Cannes y se estrenó comercialmente en París. "La pomme" parte de una historia real. "Tuve la idea de hacer este film a partir del caso presentado en un noticiero de televisión -contó Samira-. Allí se explicaba cómo un hombre había secuestrado dentro de su casa a sus dos hijas gemelas, que entonces tenían once años, desde el mismo momento del nacimiento. ¡Las niñas ni siquiera sabían hablar!" El caso había tomado estado público en Teherán cuando los vecinos de esa familia se decidieron a denunciar el caso ante las autoridades. A Samira la devoró una idea: quería hablar con el padre de esas niñas y preguntarle por qué las tenía encerradas. La respuesta que recibió fue difícil de encasillar: "Porque respeto las reglas de la sociedad iraní -le dijo el hombre-. Mis hijas son como flores. No puedo exponerlas al sol porque se marchitarían". Ante esa explicación, todo intento de dividir la historia entre buenos y malos se volvía una simplificación demasiado grosera. A Samira no se le escapó que en esa complejidad de relaciones y personajes había un film en cierne. Al cabo de largas horas de conversación, terminó convenciendo a esa familia para realizar una película en la que cada uno hiciera de sí mismo y que cabalgara entre el documental y la ficción. En familia El resultado de esa experiencia es "La pomme". El film registra el largo proceso de cambio que debe operarse en esa familia disfuncional para que conforme a las indicaciones de una asistente social, el padre permita que sus hijas salgan a la calle, para que la madre -una mujer prácticamente ciega- se adapte a la nueva situación y para que las niñas descubran el lenguaje verbal y corporal a los once años. Desde el encierro casero, para ellas los sueños se reducen a que alguien les traiga una manzana. Desde las primeras salidas al mundo, se asombrarán con la posibilidad de que una manzana sea también una buen excusa para jugar con otros niños y animarse a la aventura de la amistad. El rodaje sirvió para introducir el cine como un proceso activo en la situación real. Duró once días. "Al comienzo no teníamos guión. Durante la filmación, cada noche evaluábamos el material que teníamos y mi padre, que también es guionista, escribía el esquema general para el día siguiente. Los diálogos surgían más allá de los esquemas. Poco a poco, la ficción se mezcló con la realidad. Y recién a los once días de rodaje pudimos escribir el guión verdadero", comentó Samira. Cuando el diario Le Monde le preguntó si su película era una crítica específica a la sociedad iraní, Samira amplió el horizonte de su ambición. Dijo que la película pretende ser una apología de la libertad y "una queja por el hecho de que las mujeres en general, desde Teherán hasta los Estados Unidos, sean menos consideradas por su pertenencia a la especie humana que por su sexo". "Eso se oculta en Irán y se exhibe en Hollywood, pero básicamente es el mismo comportamiento", desafió la joven realizadora. La historia final En el Festival de Cannes todos quisieron conocer el final de la historia, pero no ya el que Samira mostraba finalmente en la pantalla, sino el que sigue tejiéndose en la vida de los personajes reales. "La producción hizo construir una nueva casa para la familia que en el último tiempo logró grandes progresos -contó la directora-. Antes de partir para Cannes fui a visitarlos. Las dos niñas viven entre la oficina de ayuda social, donde aprenden a leer y su casa. Ellas tienen verdaderas ganas de aprender", se entusiasma la muchacha. A juzgar por su debut como realizadora, Samira Makhmalbaf tiene verdaderas ganas de salir a mirar el mundo tal y como se le presenta, y convertirlo en historias de película.








Nader y Simin, una separación


 ORIGINALJodaeiye Nader az Simin (Nader and Simin, a separation)
AÑO 2011
DURACIÓN 123 min.
PAÍS
DIRECTORAsghar Farhadi
GUIÓNAsghar Farhadi
MÚSICASattar Oraki
FOTOGRAFÍAMahmoud Kalari
REPARTOPeyman MoaadiLeila HatamiSareh BayatShahab HosseiniSarina FarhadiKimia HosseiniBabak KarimiAli-Asghar ShahbaziShirin Yazdanbakhsh
PRODUCTORAMemento Films / Sony Pictures / Asghar Farhadi
WEB OFICIALhttp://www.jodaeyenaderazsimin.com/
PREMIOS2011: Oscar: Mejor película de habla no inglesa. Nominada a Mejor guión original
2011: Festival de Berlín: Oso de Oro a la Mejor película, Mejor actor, Mejor actriz
2011: Globos de Oro: Mejor película de habla no inglesa
2011: National Board of Review: Mejor película extranjera
2011: Premios Cesar: Mejor película extranjera
2011: Critics Choice Awards: Mejor película extranjera
2011: Círculo de críticos de Nueva York: Mejor película extranjera
2011: Independent Spirit Awards: Mejor película extranjera
2011: Satellite Awards: Nominada a Mejor película de habla no inglesa
2011: Asociación de Críticos de Los Angeles: Mejor guión
2011: Premios BAFTA: Nominada a Mejor película de habla no inglesa
2011: Premios Guldbagge (Suecia): Mejor película extranjera
2011: British Independent Film Awards: Mejor película extranjera
2011: Nominada Premios David di Donatello: Mejor película extranjera
GÉNERODrama | FamiliaEnfermedadVejez
SINOPSISNader (Peyman Moaadi) y Simin (Leila Hatami) son un matrimonio iraní con una hija. Tras varios años casados, Simin quiere abandonar Irán en busca de una vida mejor. Sin embargo, Nader desea quedarse pues su padre tiene Alzheimer, y quiere cuidarlo. Ella le pide el divorcio, pero, al no conseguirlo, se muda a vivir con sus padres. Nader contrata a una mujer que le ayude a cuidar a su padre. Un día, al llegar a casa, encuentra al anciano atado a la cama; a partir de ese momento, su vida dará un vuelco. (FILMAFFINITY)