Rosa Montero, Autora de 'La idea ridícula de no ... Por periodistadigital
martes, 1 de julio de 2014
La ridícula idea de no volver a verte
Cuando Rosa Montero se reflejó en Marie Curie
La escritora reflexiona sobre el duelo y la vida en su nuevo libro, escrito tras la muerte de su pareja en 2009
TEREIXA CONSTENLA Madrid 11 MAR 2013 - 01:32 CET
Pablo Lizcano
Marie Curie
Albert Einstein
Eric Clapton
Literatura española
Novela
Narrativa
Literatura
Cultura
Rosa Montero, fotografiada en su casa de Madrid. / BERNARDO PÉREZ
Principio-puñetazo: “Como no he tenido hijos, lo más importante que me ha sucedido en la vida son mis muertos”. La frase con la que Rosa Montero arranca su último libro es dinamita existencial; también el comienzo de un viaje repleto de bifurcaciones improvisadas hacia cualquier parte. La ridícula idea de no volver a verte (Seix Barral) es un libro extraño, híbrido, subyugante como los ojos de una cobra, que se abre pensando encontrar amargura tras esa frase-puñetazo y que se sumerge en aguas luminosas sobre el placer de vivir o la libertad de elegir. ¿Su adiós al duelo por Pablo Lizcano, su pareja durante 21 años, que falleció en 2009 tras un cáncer? “Sí y no. Nunca me había propuesto hacer un libro sobre la muerte de mi pareja. Soy muy pudorosa. Mis novelas no tratan sobre temas autobiográficos. He empezado a hablar y escribir cuando el duelo era no solo mío, sino de todos. No es un libro sobre el duelo, o no solo. Creo que es un libro que celebra la vida, luminoso”.
En realidad es una caja mágica de la que van saliendo tesoros: detalles autobiográficos, retazos de la vida de Marie Curie, fotografías históricas y personales, reflexiones sobre la pérdida y la intimidad, hashtags, confesiones, deseos, literatura. La escritora lo emparenta con La loca de la casa, aquel inclasificable y delicioso ensayo sobre la escritura y la vida que publicó en 2003. La ridícula idea de no volver a verte nació de un tirón —algo infrecuente en su proceso creativo: dedica unos tres años a cada novela— y derivado de un encargo. Elena Ramírez, acaso con las luces largas de la editora, le pidió a Montero un prólogo para acompañar un librito excepcional, el diario que Marie Curie escribió durante el año posterior a la muerte de su marido, Pierre.
El paralelismo circunstancial entre ambas era evidente, y a ello se sumó la admiración. La escritora se rindió a los pies de esa científica irrepetible —Nobel en dos ocasiones— que logró aislar dos elementos, el polonio y el radio, trabajando en una especie de cobertizo y que tuvo pasiones igual de radiactivas. Compró biografías y descubrió que, más allá de lo consabido, numerosos aspectos demadame Curie eran poco conocidos. “Cuando leí su diario fue como encontrar un espejo de aumento sobre mis reflexiones. Además, acabo de cumplir 62 años, estoy en un momento lógico para intentar entender la vida, cuál es el camino hacia la libertad más allá de lo que esperan los otros de ti, intentar ser libre de verdad, algo tan difícil, y ser feliz”.
Marie Curie se trastornó con la muerte de su marido, atropellado por un coche de caballos en abril de 1906. Prohibió a sus dos hijas que mencionasen al padre en su presencia. Sentía ganas de aullar. Durante dos meses guardó en su armario ropa con restos de sesos de Pierre, a los que tal vez besaba. Nada que ver con la primera imagen que Albert Einstein se formó de ella: “Madame Curie es muy inteligente, pero es tan fría como un pez”.
“El dolor puede volverte loco”, afirma Montero. “Marie Curie se volvió loca durante un tiempo. Era una personalidad complejísima”. La reacción ante la muerte desata fenómenos extraños. En el libro la autora de Historia del rey transparente detalla los suyos: “Desde que murió no solo echo de menos su presencia, seguir viviendo con él y verle envejecer, sino que también añoro su pasado. Las muchas vivencias que no conocí”. Ante su duelo, la escritora hizo lo que creía que tenía que hacer: se mudó de casa, se deshizo de su ropa, tapizó el sillón favorito de Lizcano. Luego se arrepintió. “En esos momentos tratas de responder más a las exigencias de los demás que a las propias. En España, y yo también lo hacía, cuando se muere alguien, llegan tus amigos y te dicen ‘Llora, llora’ sin entender que estás agotada, tan noqueada que no encuentras las lágrimas. Y a los dos o tres meses, justo cuando tú estás empezando a llorar, todo el mundo empieza a decirte ‘Venga, se acabó, vete al cine, alegría, alegría’. Los duelos son muy largos, no hay recetas, que cada uno haga lo que pueda. Dos años después te sigue doliendo la pérdida, pero el duelo tampoco es un túnel cerrado, la vida es tan maravillosa que incluso en esos momentos cualquier cosa te esponja el corazón y puede hacerte feliz a ratos. Hay que saber cómo colocar el dolor y cómo reinventarse porque ya no volverás a ser la misma”.
Con el tiempo, Montero se ha incorporado al grupo de artistas que había denostado por exponer un desgarro brutal en público. Piezas durísimas y poéticas, como Tears in heaven, de Eric Clapton, o Paula, de Isabel Allende, creadas tras la muerte de sus respectivos hijos, le parecían hace años un impúdico tráfico con el dolor. Ya no. “He ido siendo menos radical. Cada uno lo maneja como puede, pero el sentido último de la escritura es intentar encontrar un sentido al mal y al dolor, aún sabiendo que no lo tienen”.
jueves, 8 de mayo de 2014
Introducción a Jardines de Ariadna
introudccion 0001 from esmeralda on Vimeo.
Alejandra Rey pone voz a un fragmento de la introducción de Jardines de Ariadna, en estas palabras están la sclaves para entender el viaje por los tres jardines que conforman nuestro libro. Gracias Alejandra.
lunes, 5 de mayo de 2014
Prólogo de JARDINES DE ARIADNA por Alejandra Rey
prologo 0004 from esmeralda on Vimeo.
Alejandra Rey ha leído nuestra obra y nos ha deleitado con este prólogo que invita a adentrarse en los tres jardines....
Gracias Alejandra.
La escritora "afropolita" Taiye Selasi trae a España su éxito Lejos de Ghana
Madrid, 20 feb (EFE).- Precedida por el apoyo de la crítica y de autores como Toni Morrison o Salman Rusdhie, la escritora Taiye Selasi trae a España "Lejos de Ghana", una novela sobre el desarraigo y la diáspora de una familia africana, que ha sido todo un éxito, se ha vendido a 16 países y traducido a nueve idiomas.
Selasi, creadora del término "afropolitas" con el que designa a toda una generación de africanos profesionales y cosmopolitas repartidos por el mundo sin tener un lugar concreto de residencia, nació en Londres hace 35 años, aunque se educó en Massachusetts, en Estados Unidos.
Hija de padre ghanés y madre nigeriana, Taiye Selasi estudio en Yale y Oxford, y durante este periodo conoció a la premio nobel Toni Morrisom, quien la apoyó en su primer texto literario, y así nació "The Sex Lives of African Girls", publicada por Granta. Y después vino "Lejos de Ghana", que entusiasmó a Andrew Wylie, el gurú de los agentes literarios.
Y ahora esta historia de la familia Kweku, que entrelaza las historias sobre la separación y el reencuentro de varias generaciones y culturas desde África occidental hasta Nueva Inglaterra, pasando por Londres y Nueva York, llega en español, editada por Salamandra, y como representante del "afropolitismo".
"Afropolitismo describe un tipo de experiencia, que en principio solo pensaba que la había sentido mi familia y mis amigos, hasta que, hace diez años, me di cuenta de que era una cuestión compartida por muchas personas. Haber nacido en Ghana o en Kenia cuando estás fuera no tiene mucha importancia, sí la tiene ser africano", explica la autora a Efe.
"Lo importante es el hecho no la etiqueta", precisa Selasi en un inglés trufado de un italiano perfecto y cantarín.
Y es que esta mujer de color y de gran belleza vive desde hace tres años en Roma, donde asegura que se siente agradecida y feliz, y donde actualmente participa en un programa de televisión sobre escritura.
"Vivir rodeada de belleza por todas partes no tiene precio -dice- y es la mejor fuente de inspiración para un creador. Cada día que paseo por las calles descubro una iglesia nueva, una escultura o una pared a la que le da una luz especial", subraya.
La experiencia de no crecer en un lugar fijo, el asunto de la identidad y la separación es un asunto nuclear en el libro y en ella misma.
"La sensación de no ser de ningún sitio ayuda a escribir y en mi caso recojo todas las fuentes y las piezas de mi cultura y de mi pasado -argumenta- porque en el libro está reflejado la cultura yuruba de mi madre, la espiritualidad con la tradición folclórica y musical o la tradición musical también de mi padre". Ambos se conocieron cuando estudiaban medicina en Zambia.
Yo, además, estudié chelo y piano cuando estaba en Bostón y también el hip hop, de mi paso adolescente en Estados Unidos. Y todo eso está en mi escritura, como mi amor por los mitos griegos o el latín", subraya esta mujer que también escribe guiones y hace fotografías.
En "Lejos de Ghana", Selasi cuanta la historia de Kweku Sai, un reputado cirujano formado en Estados Unidos que muere repentinamente en su casa de Accra a los 57 años, una muerte que tendrá consecuencias en todos los miembros de la familia de Kweku, a la que había abandonado años atrás en América
Pero la historia de esta familia podría ser la historia de otra familia cualquiera en otro país con parecidas circunstancias híbridas.
"Esta es la historia de seres humanos, de una familia, de sus vidas y relaciones y eso pasa en cualquier sitio, porque es una saga familiar y eso es algo universal, aunque los personajes de África occidental, de Nigeria y Gana. Las geografías que más me interesan son las humanas. los paisajes interiores", sostiene esta creadora, que dice que no tiene muchas fronteras ni límites.
"Me siento en casa en todas las partes. No tengo fronteras. Soy un país fácil de invadir; eso es algo positivo para un escritor, no para una mujer, pero bueno para un escritor", concluye.
Por Carmen Sigüenza.
África
Bonita costumbre de esta tribu africana... ¡¡¡SAWABONA!!!
En esta tribu, cuando alguien hace algo perjudicial o incorrecto, ellos llevan a la persona al centro de la aldea y toda la tribu viene y lo rodea.
Durante dos días, le dicen "todas las cosas buenas" que él ya ha hecho.
La tribu cree que cada ser humano viene al mundo como un ser bueno, deseando seguridad, amor, paz y felicidad.
Pero a veces, en la búsqueda de esas cosas, las personas cometen errores; errores que la comunidad ve como un grito de socorro.
Pero a veces, en la búsqueda de esas cosas, las personas cometen errores; errores que la comunidad ve como un grito de socorro.
Entonces, la tribu se une para levantarlo; para reconectarlo con quien es realmente, hasta que él se acuerde totalmente de la verdad, de la cual se había desconectado temporalmente: "Yo soy bueno".
SAWABONA, es un saludo usado en África del Sur que quiere decir: "Yo te respeto, yo te valorizo. Eres importante para mí".
En respuesta, las personas contestan SHIKOBA, que es:
"Entonces, yo existo para ti".
"Entonces, yo existo para ti".
Fuente: Sólo Buenas Noticias - Only Good News.
domingo, 27 de abril de 2014
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