domingo, 25 de diciembre de 2011

TELARES


El telar vertical de alfombras y kilims se encuentra en la mayoría de los pueblos turcos. Este tipo de telar vertical se cree que es originario del Medio Oriente y muy antiguo. Se conoce desde 1.500 A.C. gracias a los dibujos egipcios encontrados en las tumbas de Thebes.

Aunque existe muy poca evidencia, es probable que las mujeres turcas utilizaran telares horizontales en Asia Central, su tierra de origen, y poco a poco fueran substituyendo el telar horizontal por el vertical cuando se instalaron en Anatolia entre los siglos 11 y 14. En la actualidad es cada vez más raro encontrar a mujeres turcas utilizando el telar horizontal.


Ref.: Museo de Arte Turco e Islamico de Estambul (Etnografia)






Mujeres trabajando en un telar horizontal. Tumba de Khnumhetep II en Beni Hasan.

jueves, 22 de diciembre de 2011

A las mujeres que luchan por un mundo sin violencia


Mujeres egipcias que claman contra la violencia en el Cairo.


A los y las acampadas en la plaza Tahrir.









"¡Libertad, libertad!". Las voces femeninas se han alzado hoy sobre las de los hombres, y acompañadas por ellos, en un grito que resuena contra los muros de hormigón que aíslan Tahrir del Parlamento del Ministerio del Interior y de los oídos de los soldados que aguardan pertrechados detrás.



Ya hay 14 muertos (muchos por disparos en la cabeza y el pecho) y más de 500 heridos en los últimos cinco días. Los militares, ayudados por la policía, esperan a que caiga la noche para empezar a intercambiar con los manifestantes piedras y bombas incendiarias. Los últimos tres días han intentado romper la sentada que día y noche sigue en Tahrir.
Sin embargo, eso no ha amedrentado al millar de mujeres que marcharon ayer hasta el último muro de hormigón levantado por los soldados egipcios que reprimen su protesta contra el gobierno militar. El pasado viernes la imagen de una mujer con velo a la que se había golpeado brutalmente y arrancado la ropa ocupó las portadas de los medios de todo el mundo. Hoy esa imagen, impresa en un cartel y con la leyenda "un Egipto sin dignidad es un Egipto sin vida", presidía la marcha de mujeres.
"Ella es un símbolo de lo que los militares hacen con los manifestantes y con las mujeres que acudimos a protestar", señala Dina, una piloto en paro que ha pasado el último mes acampando frente al Parlamento, hasta que la desalojaron "a golpes". "Me han insultado, me han dicho que me iban a violar y que si quería salvar la vida era mejor que me fuera casa", explica esta mujer de 27 años. "Que nosotras estemos aquí desmonta su treta para hacer creer a la gente que los que hay aquí son asesinos pagados por extranjeros".
También la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, cuyo Gobierno daba ayer un toque de atención a la Junta militar que gobierna Egipto condenando la violencia, se ha referido a la citada imagen: "Las mujeres que protestan han sido sometidas a abusos terribles. Hay periodistas que han sufrido agresiones sexuales, Y ahora, mujeres atacadas, desnudadas y golpeadas en la calle. Esta degradación sistemática de las mujeres egipcias deshonra la revolución, es una vergüenza para el Estado y sus uniformados y no es digna de un gran pueblo", señaló Clinton, en un discurso en la universidad de Georgetown, en Washington.
Ayer el mando militar emitió un comunicado en el que lamenta "la violencia contra las mujeres". Pero eso no convenció a las reunidas en Tahrir. "Las mujeres hemos sido parte de esta revolución desde el 25 de enero", argumenta Sheriin, una especialista en temas de igualdad. "Estar aquí es un gran paso. Debemos aprovechar cada oportunidad que tengamos para recordar que somos fuertes, que somos iguales y que no tenemos miedo". Un 83% de las egipcias y un 98% de las extranjeras que residen en Egipto sufren a diario algún tipo de acoso sexual. Para Sheriin, la mujer de la fotografía "es el símbolo de esa represión".
Desde el inicio de la última ola de protestas hace casi un mes, las agresiones a mujeres manifestantes se han repetido por parte de la policía militar, que ya las golpeaba o pisoteaba como al resto de participantes en las protestas. La bloguera y periodista Mona Eltahawy narró en la red social Twitter su retención de 12 horas en el Ministerio del Interior: "Me rodearon cinco o seis, me tocaron y pellizcaron los pechos y me agarraron los genitales. Perdí la cuenta de cuantas manos intentaron meterse en mis pantalones". Esa violencia sexual se emplea tanto contra hombres como mujeres, según el Centro Nadim de ayuda a víctimas de la violencia.
"Golpeadme, desnudadme, pero no veréis el miedo en mis ojos", grita junto a Sheriin una mujer madura con su hijo adolescente al lado. Más allá, un par de adolescentes exclaman: "Las egipcias hemos hablado, el mariscal
está bajo nuestro zapato". "Debemos luchar para conseguir nuestros derechos. No venimos como acompañantes, sino a dar nuestras vidas igual que ellos", clama Dina.
Egipto afronta hoy la última vuelta de la segunda ronda de las legislativas en un clima de tensión por la represión de los últimos días.

http://www.eldia.com.ar/edis/20111221/otra-tragica-jornada-enfrentamientos-egipto-elmundo15.htm




En India a las Gulabi Pink.

http://www.gulabigang.org/es/gulabiwhy-es.htmlç





Sampat Devi Pal, una campesina india de la Uttar Pradesh, fundó un gang de mujeres, Gulabi Gang, el Ejército de los Saris Rosas.
« Rosa, es el color de las mujeres. ¡ Y gang, para mostrar que no estamos sometidas! »Sampat Devi Pal.
Sampat Pal enrola a aquellas personas a quienes ayuda. Son varios millares, pobres y analfabetas. Se descubrieron fuerza y coraje siguiéndola. Se pelean por la dignidad, el respeto de los derechos de la gente humilde.
Las mujeres en saris rosas del Gulabi Gang, las pink saris, defienden los débiles contra los que abusan de su posición social. Corrigen a los maridos violentos, se interponen en caso de abandono de familia. Obligan a los policías para que registren las quejas de los humildes, combaten la corrupción.
¡Sampat Pal quiere hacer más! Quiere:
Enseñar a leer, escribir y contar a las mujeres de su gang.
Formarlas a la costura para que puedan ganarse la vida.
Sampat Pal nos pidió ayudarla: creamos la asociación sin ánimo de lucro
GULABI




A las mujeres mejicanas, las Patronas en que apoyan a los emigrantes de centroamérica que viajan en los trenes rumbo al norte, en busca de una vida mejor.
http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/55261.html











Como ángeles de la guarda son consideradas las mujeres que a diario reparten comida a cientos de indocumentados que llegan de Centroamérica al sur de México. Aunque en nuestro país los migrantes prefieren Costa Rica desde hace varios años, todavía son centenares de nicaragüenses los que se benefician de estas señoras que han hecho de la solidaridad y el amor al prójimo, la razón de su vida.



Saltillo.- Cuando el ferrocarril pasaba por su pueblo, La Patrona, Veracruz, lleno de hombres pegados “como moscas” a los vagones, no sabía que llevaban una historia a cuestas; al conocerla, les ayudaron a tejer su sueños.
“Madre, dame comida. Madre, dame agüita”, les decían los hombres que viajaban colgados del tren y, sin saber más, comenzaron a prepararles comida. Primero empezaron haciendo 20 lonches y hoy entregan más de 100 ayudas.
Norma Romero es una de las fundadoras de Las Patronas, un grupo de mujeres veracruzanas que desde 1995 regala comida, agua y medicina a los migrantes, lanzándolas a los trenes, tres veces al día.
“Cuando pudimos platicar con ellos nos dijeron que ellos tenían que emigrar porque las oportunidades de trabajo en su país se estaban agotando y que debido a eso tenían que venir montados en el tren”, recuerda Norma Romero.
Nunca se imaginaron que esa pequeña contribución se iba a convertir en algo grande. “Nosotros nunca nos imaginamos que esto iba a crecer, el número de migrantes que hemos atendido es incalculable”, expresa.
El grupo inició con 25 mujeres, pero Norma recuerda que “comenzó la mala información, que dar de comer era un delito, que se iban a meter en problemas y provocó que muchas mujeres se fueran alejando, pero nosotros decidimos que no podíamos dejarlo”.
Actualmente cuentan con el apoyo de jóvenes de la Universidad Iberoamericana de Puebla, del Tecnológico de Monterrey, entre otras universidades y familias, Norma Romero, manifiesta que es gracias a ellos que la labor sigue.
“La ayuda que llega la traen los jóvenes, porque vamos a las universidades y los invitamos (…) Cuando vienen y ven la necesidad de los migrantes, es cuando dicen ‘tenemos que hacer algo’”.
En la pesadilla que hoy viven los migrantes cuando pasan por México, las Patronas son un oasis, además de compartir alimentos les brindan un poco de calor del hogar que abandonaron en busca de un vida mejor.
Las Patronas se unieron la semana pasada a la Campaña “Por el Derecho a Migrar sin Violencia” que lanzó la Diócesis de Saltillo y en la que participan más de 30 organismos nacionales e internaciones defensores de los derechos humanos
Son unos ángeles…
Hace 16 años nació el grupo de Las Patronas.
Bernarda Romero, se dice, inició con el movimiento.
Son entre 15 y 20 mujeres las que regalan comida a los ilegales que viajan de “mosca” en los trenes.
A diario, entre 200 y 400 indocumentados procedentes de Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua tratan de cruzar diariamente a México para alcanzar luego Estados Unidos.

























¡¡ MUCHA FUERZA, CORAJE HERMANAS !!




















domingo, 18 de diciembre de 2011

Derviches giróvaros

Mevleví o Derviches giradores es una orden derviche (tariqa) de Turquía, fundada por los discípulos del gran poeta Sufí Jalal al-Din Muhammad Rumi en el siglo XIII. El centro de la orden está en Konya (Turquía).

Se conoce los Mevleví también como Derviches giróvagos o giradores porque tienen una ceremonia de danza-meditación, llamada Sema, que consiste en una danza masculina acompañada por música de flauta y tambores. Los danzantes, giran sobre sí mismos con los brazos extendidos, simbolizando "la ascendencia espiritual hacía la verdad, acompañados por el amor y liberados totalmente del ego". La ceremonia se originó entre los místicos de la India y los sufís turcos. El Sema, como ceremonia mevleví, fue proclamada en 2005 e inscrita en 2008 en la Lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco.[1]

Los mevlevíes (de la voz árabe mawlana, mevlana en turco, "nuestro maestro", sobrenombre de ar-Rumí), alcanzan el éxtasis místico (uaÿd) en virtud de la danza (samá'), símbolo del baile de los planetas. Los derviches (del persa darwish: "visitador de puertas") mevlevíes giran sobre sí mismo hasta conseguir el éxtasis. La danza es acompañada de flautas, atabales, tamboriles, esa especie de violines llamados kamanché, y laúdes de mástil largo como el saz turco.

Las fronteras









Las fronteras como espacios en los que el tiempo cobra otro significado, siempre me han seducido, atraído.

Vivir entre occidente y oriente es este Istambul, en el que me senti como en casa, recorrer los puentes, tener en el horizonte las siluetas de los minaretes y sentirme envuelta por una llamada profunda, cinco veces a día desde cualquier rincón de esta ciudad cosmopolita.











Dejarte hechizar por esa luz dorada sobre el cuerno de oro y escuchar atenta voces antiguas que narran historias al caer la noche.

Istambul, con sus tulipanes, con sus barcos, en sus hamanes, en los puentes donde los hombres lanzan sus cañas, mientras conversan.

Fronteras como espacios de encuentro, donde convergen lo femenino y lo masculino para poder dialogar. Son estos los límites que me recorren, en lo que deseo perderme.














Sin embargo palpitan también las fronteras entre el poder ejecutor y el tácito, y son muy palpables en el Palacio de Topkapi, en esa sala de audiencias, donde la madre del sultán debia de esconderse tras la reja para luego decidir y que su hijo ejecutara sus decisiones, en el harem espacios para las mujeres...
















En cambio hay en sus paredes hermosas puertas, como esta de azulejos, puertas en las que el árbol de la vida nos aguarda en el umbral.

El hilo de Penélope



El hilo de Penélope

Fátima Mernissi

Traducción de J. H. Beutnagel.



Lumen. Barcelona, 2005.



256 páginas.





Felipe SAHAGÚN Publicado el 09/06/2005“



¿Por qué no escribes un libro para los españoles, como respuesta al premio [Príncipe de Asturias] que te han dado)?”, pregunta Hmidu a Fatima Mernissi. “Al cabo de dos semanas de reflexión, decidí escribir un libro sobre un Marruecos portentoso que me ha dejado [...] estupefacta, un país totalmente ignorado por las grandes agencias: el reino del civismo”.



Hmidu es el dueño de un puesto de pescado de Rabat al que la autora había acudido, como casi todos los domingos, el 11 de mayo de 2003. El hilo de Penélope, inspirado en el viaje de Orwell a Marrakech en el invierno de 1938, es ese libro, con el que pretende enseñarnos el Marruecos de hoy con un estilo ameno, sin la asfixia del lenguaje académico, pero sin renunciar a aportar datos pertinentes y referencias históricas sacadas de sus guías favoritos: los geógrafos árabes al-Bakri (siglo XI) y al-Adrisi (siglo XII), y los historiadores tunecino Ibn Jaldun (siglo XIV) y marroquí Hasan al-Wazan (León el Africano), nacido en el Marruecos del siglo XVI y vendido como esclavo al Papa.Su primera recomendación para iniciar el viaje que nos propone al Marruecos profundo -en el que habitan, según sus palabras, unos seres humanos nuevos llamados cosmocívicos (los hijos de Internet y de la televisión por satélite)- es que nos despojemos de seis estereotipos muy arraigados en los turistas occidentales: los cambios se producen más en el centro que en la periferia; Occidente es superior a Oriente; los licenciados generan más riqueza que los analfabetos; ser rico es tener dinero, y la biculturalidad de Marruecos (árabe y bereber) es una desventaja. Y un consejo final: no volváis a pronunciar la palabra bereber, cargada de xenofobia por derivarse de bárbaros. Sustituidla por amazig, que en la antigua lengua del norte de áfrica significa hombre libre.



En Penélope, la mujer que, sin dejar de tejer, logra salvar a Ulises de la fascinación de Calipso, Mernissi encuentra el modelo ideal de la mujer del siglo XXI que está transformando Marruecos. Como en sus libros anteriores mezcla la fábula, la leyenda, la historia, la filosofía, la sociología, el embrujo, la santería y la magia para demostrar que el satélite, Internet y un boom de asociaciones civiles están haciendo más por la democratización del país que todas las acciones del rey, del Gobierno y de los partidos políticos. Engancha, convence y emociona al lector porque, jugando siempre con los tiempos, entre la realidad y los sueños, deja que sus héroes y heroínas nos abran sus casas y sus almas. Atenta siempre a Radio Medina, la autora, licenciada en la Sorbona y doctorada en los EE.UU., teje la imagen de un Marruecos desconocido, en el que “da la impresión de estar viviendo en una nueva galaxia [...], donde el civismo está transformando profundamente las identidades culturales y las visiones del mundo” (pag. 190).









Maram al-Masri

En su libro Te miro:

De entre
todos los besos
puedo distinguir
os que da el deseo.

De entre
todos los deseos
puedo conocer
los que
el amor
aviva.

***
Con enorme ternura
quitale la ropa,
delicadamente
pon tus dedos
sobre su cuerpo.

¿Una mujer fácil?
Quizás.
¿Una mujer abandonada?
Desde luego.

***

Lega a sus hijos
una madre que sueña
que baila
que sonríe

una madre que llora
y ama

Una madre sin dinero
que no zurce calcetines

Una madre que escrie poemas
en un lengua que no entienden


Maram Al-Masri
"Cada vez que un hombre /me abandona/me vuelvo más hermosa.// Más hermosa..."
(Poema nº 100- Te Miro)


Maram Al-Masri, nació en Latakia (Siria), y se trasladó a París en 1982, después de estudiar literatura inglesa en Damasco. Hoy considerada una de las voces femeninas más conocidas y más cautivadoras de su generación, se dedica exclusivamente a la literatura y a la traducción. Participa asiduamente en numerosos festivales internacionales de poesía, no solo en Francia, donde reside, sino en paises tan distintos como Argentina, Reino Unido, Irlanda, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Italia, Suecia, Túnez, Siria, Egipto, Marruecos, Kuwait y por supuesto España, sobre todo, en Murcia y Granada. Además de varios cuentos y numerosos poemas en revistas y antologías, ha publicado varios libros.




Te amenazo con una Paloma Blanca
*Damasco 1984

Cereza roja sobre losas blancas
* Ärabe: Túnez 1997. Premio Adonis del Foro cultural Libanés a la mejor creación árabe en 1998.
* Bilingüe Español-Árabe: Colección Lancelot, Granada 2002 y Murcia, 2004.
* Francés:Luxemburgo y Quebec, 2003. Ingés: Newcastle, 2004. Italiano: Génova,2005.
Corso: Ajaccio, 2003

Te miro
* Árabe: Beirut,2000.
* Bilingüe Español-Árabe: Colección Lancelot, Murcia, 2005.
Señales del Cuerpo
* Árabe - Español:2010
*Editorial Comares





MARIEM HASSAN, la voz del pueblo sahauarui